Hasta 30% de reducción en la huella de carbono registra Concha y Toro mediante Análisis de Ciclo de Vida

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La empresa presentó algunos de sus logros mediante el uso del Análisis de Ciclo de Vida (ACV), una técnica para evaluar el impacto medioambiental de productos, identificando oportunidades de mejora en el desempeño de productos y servicios en las distintas etapas de la cadena de valor.

“La RSE está obsoleta. Para nosotros, trabajar en la sustentabilidad de nuestros procesos productivos es estratégico porque se refleja directamente en una reducción de costo”, relató Valentina Lira, Subgerente de Sustentabilidad de Concha y Toro. La viña destacó su labor en el manejo de externalidades medioambientales en el encuentro “Ciclo de Vida, Ecodiseño e Innovación: Claves para el desarrollo de envases sustentables”, que se realizó en el Centro de Innovación UC.

La clave detrás de ello radica en la implementación del Análisis de Ciclo de Vida (ACV), una técnica que permite a una organización evaluar el impacto medioambiental de productos en las distintas etapas de la cadena de valor. De esta manera, una empresa puede identificar  oportunidades de mejora en el desempeño de todo el ciclo de vida: en el ensamblaje de un producto, durante el transporte del mismo al retail o en su desecho.

Sustentabilidad es competitividad

Aplicando la norma ISO 14.040 desde el 2007, la viña ha guiado acciones productivas a través de la cuantificación de al huella de carbono de sus distintas líneas de productos. Al medir cada segmento del ciclo de vida del vino producido por la empresa, Concha y Toro redujo su huella en 30%. “El ACV nos permitió replantearnos metas en materia del uso de energía y agua, y reducir el uso innecesario de químicos que son propios del proceso. Esto naturalmente conforma una hoja de ruta, que se traduce en diferencias tangibles año a año”, destacó Lira.

Otro ejemplo de esta hoja de ruta se registra en la línea Casillero del Diablo, que mediante el uso de botellas más livianas, ha disminuido el consumo de energía en su producción y, adicionalmente, de combustible en el proceso de distribución. Las botelas más livianas, que en promedio pesan 14% menos que las botellas tradicionales y están compuestas de un 25% de material reciclado, han significado una disminución en el vidrio utilizado equivalente a 48 mil toneladas y, en total, una reducción de 55 mil toneladas de CO2 en emisiones.

Aunque según Lira, esto no es lo más importante: “No sólo generan menos impacto durante su producción, ya que utilizan menos material, sino que además de todo, salen más baratos. Por eso, cuando tú no trabajas con este balance, no estás haciendo sustentabilidad. Si trabajas con el ojo fijo únicamente en lo ambiental, eres una ONG y tu negocio no va a perdurar. Si sólo tienes el ojo puesto en la parte económica, no prosperarás en el tiempo por tener problemas en el entorno. El arte de la sustentabilidad está en balancear estos elementos, porque si no está ese equilibrio, no es competitivo”.

Herramientas para la industria de alimentos

Para promover la aplicacón del ACV en la industria, el Centro de Envases y Embalajes de Chile (CENEM) desarrolla la plataforma “ECO PACKAGING” para acceder a mayor información ambiental para medir el impacto de los envases en el medioambiente. El objetivo, reveló su Gerente General Mariana Soto, es potenciar la competitividad de la industria de alimentos al obedecer a barreras medioambientales e índices de sustentabilidad a los que están sujetas las exportaciones nacionales. Por lo demás, con la entrada de la Ley de Fomento al Reciclaje (REP), “se abren nuevas brechas y oportunidades para la revalorización de los envases”, destacó.

La plataforma -apoyada por Corfo a través del Programa Estratégico de Bienes Públicos- consiste en una calculadora simplificada con información real de envases representativos de la corriente de residuos domiciliarios y de exportaciones chilenas. Esta información será de acceso público, con el fin de generar indicadores de impacto ambiental de los envases utilizados.

La Gerente General, que forma parte del directorio del Centro Tecnológico para la Innovación Alimentaria, indicó que en Chile no hay indicadores de sustentabilidad de  envases o productos. A través de esta plataforma, toda empresa podrá tener acceso a una aproximación de esta información que será exigencia de la ley REP. “Históricamente, la industria del embalaje ha sidomuy reactiva, porque son las grandes empresas las que determinaban lo que debe hacerse. Hoy se puede ser proactivo para ofrecer alternativas a través de nuevos materiales o tecnologías. Hay un cambio de mentalidad en la medida de que la industria ha ido creciendo”, destacó la autoridad del CENEM.

Revive los mejores momentos de este seminario en la galería aquí:

Ciclo de Vida, Ecodiseño e Innovación: Claves para el desarrollo de envases sustentables