Subdirector Roberto Puentes da el salto hacia el emprendimiento

Roberto-Alfonso

Pulso de la Innovación (PDLI) entrevistó al Subdirector de Membresías y Redes del Centro de Innovación UC para conocer qué es aquello del emprendimiento que le resulta irresistible y lo lleva a tomar este camino.

Pulso de la Innovación (PDLI): Es un hecho que dejas el Centro, por lo que cobra sentido una primera pregunta concreta: ¿a dónde te vas?

Roberto Puentes (RP): Mi nuevo camino tiene tres componentes: primero, retomar la Fundación “ChileXChile”, que creé a raíz del terremoto del 2010, dedicada a conectar proyectos sociales con el área de RSE de las empresas, para darles una oportunidad de desarrollo. Segundo, en conjunto con dos compañeros del Magíster en Diseño Avanzado que terminé recientemente, un diseñador y un ingeniero, decidimos formar una agencia en Diseño de Productos y Servicios. Por último, mi cambio tiene que ver con un antiguo anhelo personal: el desarrollo de un Programa para que las personas se reinventen profesionalmente, con una metodología que les permita descubrir qué es lo que les gusta, identificar sus habilidades o aptitudes y, así, posicionarse en el mundo laboral.

PDLI: ¿Por qué emprender es hoy irresistible para ti?

RP: Hace unos cinco años decidí que quería participar en proyectos que generen impacto en las personas. Yo trabajé en el mundo financiero y me aburrí de ese tema porque no veía ese impacto final, y aquí en el Centro de Innovación encontré que uno podía impactar a las empresas con un efecto final en las personas. Hoy, el mundo del ser y del hacer están separados y veo un potencial de convergencia entre ambos para generar un cambio importante en las personas, lo que me motivó, principalmente, a reinventarme profesionalmente.

PDLI: Si tuvieras que hacer un pitch, como el que hacen los emprendedores, para explicar a alguien por qué debería ser socio de este Centro, ¿qué le dirías?

RP: Diría que para innovar deben generarse cambios culturales en las organizaciones; no basta solamente con proyectos específicos, y el Centro es una plataforma increíble para generar esa transformación cultural en conjunto con el potencial de desarrollo de nuevos proyectos asociados a las distintas facultades y capacidades instaladas en la Universidad.

PDLI: Has estado en el Centro de Innovación UC desde sus orígenes. A un año de su puesta en marcha, ¿cómo ha cambiado tu percepción original del valor del Centro para sus asociados?

RP: Debo reconocer que hay cosas que, en el papel, yo tenía dudas que realmente pudieran funcionar. Por ejemplo, Alfonso Gómez siempre usa la metáfora que el Centro es una suerte de “colisionador de personas”, tal como el CERN es un colisionador de partículas. Yo repetía en todas las reuniones este concepto, pero sin evidencia concreta de que iba a funcionar. Hoy, tengo certeza del tremendo valor que tiene que dos personas se encuentren en este ambiente y generen conversaciones de valor insospechado para sus empresas.

A eso se suma que el Centro es un espacio propicio para generar confianzas entre las partes. Más allá de que se instalen empresas con sus proyectos, hay un valor en la construcción de redes y el Centro es tremendamente fértil en ese sentido.

PDLI: ¿Hay algún deseo u objetivo no realizado en este tiempo y que te gustaría nos hiciéramos cargo?

RP: Se me ocurren dos: el primero, dado que Chile es un país con altísimos niveles de desconfianza, me encantaría que el Centro sea percibido como un espacio capaz de reparar esta situación.

El segundo, que proyectos emblemáticos que mejoran la calidad de vida de las personas, como, por ejemplo, una solución a la contaminación de Santiago, fueran gestionados desde el Centro de Innovación UC en un trabajo conjunto entre nuestra Universidad, el sector público y el sector privado.

PDLI: Por último, cuáles serían tus palabras de despedida para los socios del Centro.

RP: Tengo fundamentalmente palabras de agradecimiento y la petición de que sean proactivos en sacarle partido al Centro de Innovación. Gracias por la confianza.