Director del Centro de Innovación UC expone sobre la relevancia estratégica de innovar frente a 40 gerentes de CCU

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La ponencia fue atendida por todos los gerentes de las distintas unidades de negocios y áreas corporativas de la compañía líder en el mercado de bebestibles. La actividad formó parte de los esfuerzos que la firma está realizando para sensibilizar a sus tomadores de decisión respecto de estos temas, e ir dándole foco a la innovación de forma transversal en todas las áreas de la empresa.

Frente a un exclusivo público conformado por  los 40 gerentes de las distintas unidades de negocio y áreas corporativas que forman parte de CCU, el Director del Innovación UC Anacleto Angelini, Conrad von Igel, expuso las razones de porqué para las empresas es estratégico innovar y los caminos que existen para hacerlo. La actividad formó parte de los esfuerzos que la compañía está haciendo para sensibilizar a sus tomadores de decisión respecto de estos temas, e ir dándole foco a la innovación de forma transversal en todas las áreas de la empresa, la que es socia del Centro desde marzo de 2015.

“Innovar no es sólo crear nuevos productos, sino que hay muchas formas de hacerlo. Las empresas también pueden innovar en modelos de negocio, en la red con la que se conecta con otros para crear valor, en sus procesos, canales y marcas, entre otras cosas”, destacó a través de su presentación de “Innovar o morir (lentamente)”, en la que se centró en explicar porqué a pesar de ser una gran empresa y muy exitosa haciendo lo que hace, para CCU también es importante tener la capacidad de reinventarse y de hacer cosas distintas y de una manera diferente.

De acuerdo al S&P 500 Index, las empresas de mayor valor en los sesenta tenían una vida promedio superior a 60 años, pero hoy las compañías más valoradas tienen entre 15 y 20 años, e irá en descenso. Eso tiene que ver con la aparición de muchas nuevas empresas altamente innovadoras, que le han ido arrebatando el mercado a empresas longevas y tradicionales que no supieron reinventarse, apuntó von Igel, señalando que ejemplos de estos abundan. Uno de ellos es el del creador de Netflix, Reed Hastings, quien decidió crear la famosa plataforma de video on demand tras que Blockbuster -la tradicional empresa de arriendo de video- le cobrara una multa de 40 dólares por atrasarse en devolver “Apollo 13”.

Sin embargo, también hay empresas que han sabido reinventarse, como P&G que tras lanzar nuevos productos duplicó las ventas de su marca Tide en 10 años, o Lego, que tras la crisis sufrida en los ’90 frente a la aparición de los videojuegos generó nuevos productos y aplicaciones para sus piezas de colores con los que logró reconquistar a sus consumidores y atraer nuevos.

“La presentación de Conrad fue una gran contribución al esfuerzo que hacemos por comunicar y sensibilizar a la organización respecto de la importancia de innovar, especialmente para empresas de las características de CCU y hacerlo desde todas las áreas de la compañía. La revisión de casos similares y datos concretos, aportaron a unificar la visión del rol estratégico que debe tener la innovación en empresas de rubros y dimensiones similares al nuestro. Se destacó el que la innovación debe provenir de todas las funciones y unidades de la empresa lo que requiere el fomento de una cultura más horizontal y contribuirá a construir una organización mejor preparada para el cambio”, destacó Diego Bacigalupo, Gerente Corporativo de Desarrollo.

Frente a todo lo anterior, el Director del Centro de Innovación UC fue enfático en señalar que las empresas de Chile y América Latina necesitan innovar para aumentar su competitividad, pero que aún hay un largo camino por recorrer. “América Latina tiene una posición débil en el último Reporte de Competitividad Global del World Economic Forum, ubicándose Chile en el lugar 35, Colombia en el 61, Bolivia en el 117 y Paraguay en el 118. Justamente, todos estos países se muestran débiles dentro de la dimensión de innovación, y en el caso de Chile, eso en parte se ve explicado en que su inversión en estas materias es tan sólo de un 0,38% del PIB, versus el 2,38% que invierten en promedio los países de la OCDE”, sostuvo.

Por eso, la invitación a los altos ejecutivos de CCU fue a que estuvieran sumamente atentos a los cambios, preparados para reinventarse y para innovar o… morir (lentamente).