Encuentro UC destaca nuevas áreas de desarrollo de la Biología Sintética

BioSintetica

Importantes expertos de esta joven disciplina se reunieron en el Centro de Innovación UC para abordar inéditas investigaciones y desafíos en el área.

El Segundo Encuentro de Biología Sintética, organizado por la Facultad de Ciencias Biológicas, contó con la participación de destacados exponentes de esta disciplina en el mundo, entre ellos: Wilfried Weber, del BIOSS (Center for Biological Signalling Studies) en la Universidad de Freiburg (Alemania); Tim Rudge, de la Universidad de Cambridge (Reino Unido), Daniel Goodman, de la Universidad de Harvard (Estados Unidos) y Brian Zoltowsky, de la Southern Methodist University (Estados Unidos).

Según destacó uno de sus organizadores, el profesor UC Luis Larrondo, la importancia de este seminario radicó en la posibilidad de incluir algunas áreas nuevas que han surgido en los últimos años en esta disciplina, como es la optogenética, “que es la capacidad de regular a distancia y de forma no invasiva la expresión génica, utilizando la luz como inductor, permitiendo controlar con gran resolución temporal y espacial lo que ocurre en las células”, explicó. Por otra parte, este simposio permitió reunir como expositores a científicos emergentes, pero que se proyectan a ser muy relevantes en el próximo tiempo, y otros consagrados, a fin de tener ambas visiones.

Buscando el fin de la tuberculosis

Wilfried Weber es un destacado investigador alemán, quien es un referente en el campo de la Biología Sintética y su aplicación a la Biomedicina. Weber ha desarrollado varias patentes científicas y es co-fundador de la empresa biotecnológica BIOVERSYS.

Durante su presentación explicó cómo la aplicación concreta de conceptos de ciencia básica, de forma innovadora, puede solucionar problemas muy relevantes y que han estado presentes por décadas. Por ejemplo, la resistencia a los antibióticos presentada por bacterias patógenas, en particular las relacionadas con la tuberculosis.

A pesar de los avances en su tratamiento, esta enfermedad sigue siendo importante en el mundo, ya que es la segunda causa mundial de mortalidad, después del Sida, causada por un agente infeccioso, lo que ocurre en parte porque existen cepas del bacilo tuberculoso que son resistentes a los antibióticos. “Entonces la solución es, por un lado buscar nuevos antibióticos, lo que no está dando frutos, aunque se sigue intentando. Y lo que plantea el doctor Weber es eliminar esta resistencia a través de moléculas comunes y naturales”, explica Larrondo. En esa búsqueda se encontraron con una molécula, que es utilizada como saborizante en la industria de alimentos (por ejemplo yogur), es decir, no tendría efectos secundarios y al añadirse al tratamiento con antibiótico sería capaz de eliminar la resistencia presentada por Mycobacterium tuberculosis. Esta línea de investigación, y la búsqueda de nuevas moléculas de este tipo, se está desarrollado con éxito por la la empresa biotecnológica BIOVERSYS.

Actualmente, Weber se ha concentrado en el desarrollo de herramientas optogenéticas para controlar, con pulsos de luz de distintos colores, la expresión de genes y así el comportamiento y destino celular, transformando la ciencia ficción en hechos científicos. Estas estrategias tienen potentes aplicaciones en áreas como la Ingeniería Metabólica y la Biomedicina.

En Chile, la Biología Sintética se asentó recientemente a través de la realización de cursos optativos en la Facultad de Ciencias Biológicas. Se trata de una ciencia que se sitúa en la intersección de la Biología y la Ingeniería. Lleva a la fabricación de componentes y sistemas biológicos que no existen en la naturaleza, es decir, máquinas biológicas, con el objetivo de mejorar la calidad de vida de los seres humanos y de conocer los principios de diseño que sustentan los organismos existentes.

El Segundo Encuentro de Biología Sintética de la UC contó con el financiamiento de la Vicerrectoría de Investigación UC, la Vicerrectoría Académica UC, la DFG (German Research Foundation, en inglés) y el Núcleo Milenio de Biología Fúngica Integrativa y Sintética (FISB).

 

Daniela Farías Gontupil, Prensa UC