Especialista en innovación empresarial Daniel Pandza remece paradigmas productivos en seminario de modelos de negocio

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En esta actividad exclusiva para socios del Centro de Innovación UC, más de 40 empresas analizaron las razones detrás de innovación empresarial fallida y el estado de madurez y obsolescencia de sus mercados.

“¿Alguien conoce la respuesta?”, pregunta el presentador.

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Rostros concentrados miran en silencio la lámina proyectada en la sala para descifrar el acertijo. El desafío: agregar tan sólo una línea a un conjunto de fósforos para formar el número “6”. Un par de brazos se extienden por sobre el público para ofrecer una respuesta al acertijo. La respuesta es correcta, pero el expositor -insatisfecho- revela que las respuestas son múltiples, con variaciones en el lenguaje hasta el tipo de línea.

Captura de pantalla 2017-04-05 a las 1.17.48 p.m. Thinking outside the box

Múltiples “¡Ahhh!” llenan el segundo piso del Centro de Innovación UC, cuando el especialista en innovación empresarial Daniel Pandza explica el sentido del ejercicio en la apertura del seminario “Innovar o desaparecer: Cuando los paradigmas productivos quedan obsoletos”.

“¿En qué fallan las empresas exitosas? Intentan resolver un problema nuevo con soluciones obsoletas. Tenemos la tendencia a responder de manera acelerada y sin reflexión, limitando nuestra mente a una lógica recta y única. Innovar necesita la persistencia para comprender el problema desde nuevas perspectivas para comprender el núcleo del problema. Y por eso: Si tu solución no resuelve el problema, pues salte de tu caja”, instó Pandza.

En esta actividad exclusiva para socios del Centro de Innovación UC, Pandza debatió junto a más de 40 empresas asistentes sobre el estado de obsolescencia de sus sectores y la necesidad de redefinir su oferta de valor en relación a la madurez del modelo de negocio. Los conocidos casos de Blockbuster y Kodak dieron paso al análisis de estrategias de venta para tecnologías, con el fin de comprender por qué ciertos productos irrumpen en el mercado y otros no.

Trampas de la innovación

Fue ese el escenario que envolvió el Sistema de Lavado Electroestático (SLE) “Phanaint” que desarrolló la empresa mexicana Industria Química Phanamericana en 2005 para la industria hotelera. Mediante equipos que emiten partículas de vapor cargadas electroestáticamente, las telas son fregadas y sacudidas con un detergente biodegradable, reduciendo seis de los ocho pasos de enjuague, lavado y blanqueo del proceso de lavado industrial convencional.

A pesar de ofrecer ahorros sustanciales en el consumo del agua y electricidad (75% y 50%, respectivamente), el producto no logró ingresar en el mercado. Reducción de horas de operación e impacto en el medio ambiente no fueron suficientes para convencer a la industria hotelera a invertir en la capacitación para nuevos equipos de lavado. La innovación aparentemente perfecta, explicó Pandza, había caído en una trampa.

Captura de pantalla 2017-04-05 a las 1.19.22 p.m.El caso del producto “Phanaint” dio inicio a un ejercicio de análisis colaborativo con los participantes del seminario para analizar el estado de obsolescencia de mercado y evaluar dónde invertir equipos y recursos de la empresa. Representantes de los sectores de banca, retail y seguros fueron discutidos ávidamente por los participantes del seminario. Destacando por el alto grado de madurez de mercado, empresas de dichas industrias deberán evadir la última de las “9 trampas de la innovación” presentadas por Daniel Pandza, ya que enfrentan el mayor riesgo de perder su negocio en los próximos 10 años.

Si bien las “trampas de innovación” representan obstáculos continuos en el ciclo de vida de una empresa, son igualmente “una invitación a reflexionar sobre nuestro modelo de negocios en un contexto de obsolescencia acelerada”, explicó Pandza. “Desde la definición del problema y la demanda que nace del mismo, la identificación hasta el diseño de un producto o servicio innovador que otorgue una solución atractiva al mercado, existen cinco trampas que inciden directamente en el éxito de nuestro negocio. ¡Y esto es antes de que siquiera comencemos a implementar el proyecto!”, profundizó.

Innovar para desafiar la gravedad de la obsolescencia

Empresas en mercados más maduros, por otro lado, enfrentan trampas nuevas. La industria hotelera y del transporte, fijos en un enfoque de optimización y eficiencia, han cedido presencia en el mercado a AirBnB y Uber. También la industria automotriz deberá desafiar sus paradigmas productivos, ante el auge de empresas como Local Motors. Esta compañía estadounidense opera con un modelo de crowdsourcing para próximamente crear automóviles a la medida, co-diseñados con una comunidad online y micro-fabricados con tecnología de impresión 3D.

Otro sector abordado durante la ponencia fue la industria energética. Mientras la tecnología de almacenamiento energético continúe sofisticándose, el precio de la energía solar se volverá más competitivo. Más importante aun -indicó Pandza- empresas como Tesla, la cual ya ofrece baterías solares para domicilios y oficinas, responde a un mercado que necesitará depender cada vez menos de combustibles fósiles.

“Varias empresas se quedan en la inacción porque creen que necesitan grandes cantidades de dinero para proyectos de innovación, y a cambio buscan a un superhéroe o gurú cuando en realidad no es necesario. Se necesitan intraemprendedores, emprendedores al interior de la empresa, para desafiar la gravedad de la obsolescencia. La reconversión del modelo de negocio a través de la innovación es una posibilidad para darle forma al futuro de acuerdo a las necesidades propias”, concluyó.