Experto contó los secretos detrás del túnel más largo del mundo, el cual tardó 17 años en construirse

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Ernesto Schümperli , Ingeniero de Sika, encantó con las especificaciones técnicas y anécdotas del San Gotardo, que une Zürich con Milán en dos horas bajo los Alpes suizos.

Habiendo sido un actor protagónico en la construcción del túnel más largo del mundo, que une a Zürich con Milán en poco más de dos horas bajo los Alpes suizos, el ingeniero Ernesto Schümperli conoce las historias, tensiones y desafíos detrás de una de las obras más espectaculares de la ingeniería actual: el túnel San Gotardo; que con 57,1 kilómetros de largo ha elevado los estándares de conectividad en el norte de Europa. De hecho, su construcción tomó nada menos que 17 años  y múltiples investigaciones para lograr generar los materiales que garantizaran los 100 años de durabilidad exigidos por el mandante.

Más de 160 personas se dieron cita en el Centro de Innovación UC para conocer todos los detalles de tan increíble hazaña narrada a través del mismísimo Schümperli, actualmente Presidente de Infraestructura y Minería de Sika Global, quien contó que este desafío de marca mayor requirió partir con 6 años de investigaciones y pruebas de materiales para garantizar no sólo la calidad de la megaestructura, sino también que la geología bajo el macizo alpino resistiría las faenas.

“Durante los ensayos, pensábamos que muchas de las exigencias eran una locura, que eran cosas imposibles de alcanzar, como retardar y acelerar al mismo tiempo un hormigón. Hubo que inventar nuevos productos que respondieran a estas demandas, hicimos ensayos con muchos tipos distintos de cementos, cientos de mezclas que se fueron descartando. Y finalmente sí fuimos resolviendo cada osbtáculo gracias a un gran equipo de profesionales fundamentales para alcanzar los objetivos y superar los obstáculos diarios en la impermeabilización de los túneles”, explicó.

El ejecutivo señaló que, además de los múltiples ensayos, los ingenieros se encontraron con el problema del estallido de las rocas mientras iban excavando, y que el efecto de los sismos derribaban lo avanzado el día anterior. “Hubo que tomar muchas decisiones de diseño como, por ejemplo, separar el túnel en dos para las direcciones en que pasarían los trenes como una medida de seguridad necesaria que no estaba en la planificación original, y cambiar de planes in situ por las deformaciones que iban sufriendo los avances debido a la alta presión de la montaña sobre la obra”.

Debido al impacto del túnel suizo como referente para la infraestructura subterránea, durante el seminario se enfatizó en que esta experiencia cobra especial interés en obras viales de Chile como el Metro de Santiago, mineras como el proyecto Chuquicamata Subterránea, y de energía. Al respecto, el Gerente General de Sika, Juan Francisco Jiménez, sostuvo que la geología y los terremotos en Chile marcan una diferencia importante para enfrentar obras de tunelería de esta envergadura, pero que se pueden sacar lecciones importantes. “La experiencia, el conocimiento en Chile lo tenemos. Pero nos faltan dos cosas: cumplir con los plazos y costos y, en segundo lugar, no caer en la tentación de ahorrar costos dejando para el final de la obra los sondeos y pruebas necesarias al inicio del proyecto”, apuntó.

A su vez, Carlos Muñoz, Gerente de Proyectos de Sika, destacó que esta instancia de encuentro propiciada por la empresa, junto al Instituto Chileno del Hormigón y con el apoyo del Centro de Innovación UC, permite “integrar en un mismo auditorio a todos los públicos en los que una obra como el túnel San Gotardo se convierte en referente innegable para futuros desarrollos a nivel local, de la mano de soluciones creadas por Sika para responder a este megaproyecto”.

El San Gotardo en cifras

17 años de trabajo

57,1 kilómetros de largo

152 kilómetros de extensión total considerando pasillos y galerías de aireación

2.300 metros de profundidad máxima

2.000 metros de trazado bajo la montaña

290 kilómetros de vía y 380.000 traviesas.

210.000 horas de trabajo de 2.400 colaboradores de Sika 24/7

20.000 toneladas de hormigón

3,3 millones de metros2 de membranas Sikaplan®, equivalentes a 330 canchas de fútbol en impermeabilización

40.000 toneladas de soluciones SIKA trasladadas al macizo a través de 1.700 vagones de carga.

28,2 millones de toneladas de piedra extraídas desde la montaña

325 trenes en circulación diaria

160 km/h y 200 km/h de velocidad de trenes de carga y pasajeros

Más de 11 mil millones de euros de inversión