Investigadores UC presentan sus avances en ciclo de “Charlas de Innovación” en Espacio Food & Service

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Nuevas tendencias y tecnologías en materias primas, procesamiento, diseño de packaging e inocuidad alimentaria marcaron el itinerario de la mayor feria de la industria alimentaria del país, que en su sexta versión recibió a más de 24 mil asistentes.

Un amplio público participó en las “Charlas de Innovación” organizadas por el Centro de Innovación UC Anacleto Angelini en Espacio Food & Service, la mayor feria de la industria alimentaria nacional que entre el 26 y 28 de septiembre realizó su sexta versión. El evento reunió a más de 24 mil asistentes en torno a tendencias, productos y nuevas tecnologías del rubro, presentados por 350 expositores y 28 especialistas de toda la cadena de valor de alimentos. En los más de 18 mil m2 de la feria participaron empresas socias del Centro de Innovación UC como Agrosuper, Carozzi, Entel, Gasco, Oppici y Watt’s.

Inaugurando el ciclo de charlas se presentó Francisco Fuentes, líder del equipo de investigación interdisciplinario QuínoaLab y académico de las Facultades de Agronomía e Ingeniería UC. El ingeniero expuso los avances de su equipo en diversificar y fortalecer el cultivo de la Quínoa en diferentes condiciones climáticas del país. Por un lado, el académico destacó resultados nutricionales: “Desarrollamos once genotipos diferentes de quínoa, con diferencias nutricionales realmente sorprendentes. Este alimento habitualmente registra un contenido de proteínas que llega hasta el 17%, mientras que nuestros granos ascienden a un 34%”, explicó.

Por otro lado, destacó las propiedades anticancerígenas que posee este cada vez más popular grano. Quínoa cultivada en Chile sintetiza una mayor cantidad de antioxidantes y antiinflamatorios, al estar expuesta a mayor radiación y poco agua. Mediante pruebas in vitro con células de cáncer humano, Francisco explicó que estos compuestos “pueden tener un efecto quimiopreventivo del cáncer”, sirviendo como terapia complementaria para controlar la inflamación y el estrés oxidativo.

Continuando el estudio en laboratorio de alimentos, Pedro Bouchon, Vicedecano de la Escuela de Ingeniería UC, analizó las tendencias de consumo que mueven el mercado de los alimentos saludables. “Incluso la persona más consciente de su salud no estará dispuesta a sacrificar cualidades sensoriales para alimentarse. Si el alimento no es rico, no lo va a consumir. Hay que ser capaz de producir un alimento apetitoso y encontrar una convergencia entre conveniencia, placer y salud”, declaró el Doctor en Biociencia al inicio de su ponencia.

Este enfoque llevó a Pedro Bouchon a aplicar un enfoque interdisciplinario al desarrollar su línea de chips de frutas y verduras: snacks saludables freídos bajo presión y expuestos a una menor cantidad de oxígeno, que disminuyen el carcinógeno acrilamida –propio de alimentos de fritura- y le otorgan mejores propiedades de color y mayor conservación de nutrientes.

Erik Ciravegna, docente del Magíster de Diseño Avanzado UC, continuó el ciclo de Charlas de Innovación con un variado análisis de packaging más inteligente y responsable. Como experto en el rol comunicacional de envases, el Doctor en Diseño del Politécnico de Milán invitó al público a recorrer el legado del diseño de los productos más conocidos.

Entre risas y aplausos el diseñador presentó el denominado fenómeno “Wrap-rage”, la rabia que vive el consumidor cuando el packaging dificulta el acceso a un alimento. Experiencias sutiles que pueden tener consecuencias trascendentes, explicó Ciravegna: “Variar o innovar en la identidad de envases puede determinar el éxito de un producto de alimentos”.

También los conocimientos de la física llenaron la sala de charlas de Espacio Food & Service con la presentación de Alejandro Cabrera del Instituto de Física UC. Como ganador de 2 concursos FONDEF relacionados con Física aplicada a la industria, y con más de 7 patentes emitidas en Chile y EE.UU., el investigador presentó un método que desarrolló para garantizar la inocuidad de alimentos irradiados.

Con una pequeña cápsula de Alanina, aminoácido que se emplea en medidas dosimétricas para la radioterapia, Dr. Cabrera mide y garantiza que vegetales, frutas y especias deshidratadas, entre varios otros alimentos que son irradiados por la Comisión Chilena de Energía Nuclear, sean aptos para ser consumidos. El potencial de la irradiación de alimentos es inmensa, explicó el físico, al poder mitigar intoxicaciones como la salmonella y extender la vida útil de nuestros alimentos.