«Nuestra principal preocupación es seguir desarrollando una industria responsable, con el menor impacto para el ecosistema y las comunidades»

«Nuestra principal preocupación es seguir desarrollando una industria responsable, con el menor impacto para el ecosistema y las comunidades»

Con el fin de aproximarse a lo que está ocurriendo a nivel nacional, consultamos a nuestra empresa socia sobre las medidas que han tomado en cuanto a Minería Verde. Marcelo Valdebenito, Subgerente de Asuntos Corporativos de Albemarle, respondió preguntas clave sobre los principales desafíos y cómo estos impactarán en la calidad de vida de las personas de cara al futuro.

¿Cuáles son los principales desafíos en materia de minería verde que enfrentan hoy? ¿Qué tendencias pueden apreciarse que impactarán la calidad de vida de las personas?

En Albemarle tenemos un compromiso con el desarrollo de lo que hemos llamado la Nueva Minería del Litio, en donde el diálogo, la sustentabilidad y el valor agregado son conceptos básicos para operar. Nuestra principal preocupación es seguir desarrollando una industria responsable, con el menor impacto para el ecosistema y las comunidades de manera de producir un litio sustentable para Chile y el mundo.

Hay mucho interés por saber cómo se produce el litio que está presente en las baterías de los vehículos eléctricos que protagonizan la revolución de la electromovilidad. Nuestro proceso es absolutamente sustentable, depende en gran medida de la energía del sol. Realizamos esfuerzos continuos para mejorar la eficiencia de nuestras operaciones. Gran parte del litio que hoy mueve al mundo nace en el Salar de Atacama, un lugar prístino, hermoso, de enorme valor patrimonial para los pueblos originarios. Es por ello que es tan relevante que sigamos teniendo una gestión con los más altos estándares en gestión hídrica, en reducción de emisiones y economía circular.

 

En Chile aún estamos en etapas tempranas en lo que se refiere a minería verde ¿Cómo puede una empresa comenzar a dirigir sus procesos productivos considerando la nueva realidad a nivel país?

Tenemos una presencia de 39 años en Chile. Hemos sido, junto a CORFO, pioneros en el desarrollo de la industria del litio en Chile. Como socios estratégicos del Estado de Chile siempre hemos tenido una especial preocupación por el cuidado del medio ambiente y por mantener una relación de diálogo con las comunidades. Nuestros procesos ya tienen integrado este componente que hoy, por la emergencia climática que vive el planeta y por la cercanía de COP25 que se hace en Chile, están mucho más presentes en la conversación diaria de las personas y de las empresas.

Existe un marco legal exigente que es la base del cumplimiento de toda industria que quiera operar en Chile. Pero también hay una serie de exigencias que van mucho más allá de lo obligatorio y que, en el caso específico de Albemarle, están profundamente ligadas a nuestra forma de hacer las cosas. Tenemos también un equipo especializado que busca nuevas tecnologías que nos permitan producir de manera más eficiente y sustentable. Nos importa producir, por cierto, pero debe ser de manera ética y con total respecto al medio ambiente.

 

¿Qué proyectos realiza Albemarle en esta línea?

Como empresa, nuestras acciones siempre han ido en pos de asegurar una operación respetuosa con el medio ambiente, que asegure la sustentabilidad del salar. Para ello, hemos implementado el más alto estándar en la medición de los niveles hidrogeológicos del salar, constituyéndose como las herramientas más avanzadas que existen en la industria para este propósito. Con motivo de la RCA aprobada por unanimidad en 2016, la empresa presentó un avanzado modelo hidrogeológico en el Salar de Atacama, con el que establecimos un nuevo estándar para la explotación sostenible del Salar de Atacama. Este modelo es la herramienta más actualizada que existe y sirve de base para las autoridades, comunidades y otras empresas con operaciones en la zona.
Además, asumimos una serie de compromisos voluntarios con la autoridad para asegurar el cuidado apropiado del ecosistema del Salar.

Tenemos un sistema de monitoreo de 150 pozos en la cuenca del Salar, un plan permanente de monitoreo hídrico y del nivel de las lagunas. Todas nuestras mediciones están siempre a disposición de la autoridad y de las comunidades, creemos que la transparencia debe ser total para la protección del Salar de Atacama.

Tenemos, además, una relación de confianza y respeto con las comunidades indígenas que se ha ido construyendo desde hace décadas. Ejemplo de ello es el histórico e inédito acuerdo de Cooperación, Sustentabilidad y Beneficio Mutuo que firmamos en 2016 con el Consejo de Pueblos Atacameños, que agrupa a 18 comunidades indígenas. Más del 70% de este acuerdo está relacionado con temas ambientales. Tenemos una mesa de trabajo permanente, cooperación en pro de la sustentabilidad territorial y protección del ecosistema del Salar de Atacama. Además, establece la entrega del 3,5% de las ventas para proyectos de desarrollo propios de la comunidad, principalmente en educación, innovación y emprendimiento.

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