Capital humano avanzado: motor para la innovación corporativa

Capital humano avanzado: motor para la innovación corporativa

Columna de Conrad von Igel, Director Ejecutivo del Centro de Innovación UC. La publicación original fue realizada el martes 25 de junio de 2019 en Economía y Negocios, El Mercurio.

Cuando las organizaciones chilenas comprenden que innovar es imperativo para su supervivencia, descubren que el proceso exige el desarrollo de capacidades internas diversas y complejas. Distinto a las directrices de la gerencia tradicional, entre las habilidades esenciales están la creación y gestión de nuevo conocimiento, la absorción tecnológica y el manejo de incertidumbre. En esta línea, el capital humano avanzado es un motor que resuelve los desafíos de la mano de la innovación y el emprendimiento, potenciando el camino de la voluntad asociativa para encontrar soluciones con otros.

Actualmente, entre las megatendencias que están generando cambios acelerados, destacan economía circular, envejecimiento de la población y electromovilidad, desafíos que no tienen soluciones disponibles en el mercado y requieren el desarrollo de nuevo conocimiento y tecnología. Adicionalmente, necesitan rapidez, porque las empresas ya no pueden esperar a que un competidor internacional encuentre la solución para comprarla, porque cuando esté en condiciones de hacerlo, ya habrá desaparecido.

Los ecosistemas de innovación son espacios de interdisciplina y apertura, donde es vital interactuar con terceros, dado que las organizaciones hoy son incapaces de hacer todo por sí mismas. Al integrar capital humano avanzado, se integra conocimiento, porque estas personas traducen y filtran la comunicación entre la organización y el ecosistema de innovación, contribuyendo a la conexión con otros para generar proyectos de Investigación y Desarrollo o innovación abierta, además de vincularse con emprendimientos disruptivos.

La incorporación de capital humano avanzado puede ocurrir a través de pasantías de estudiantes de magíster en ciencias y doctorado, o también al trabajar con graduados y académicos, en estructuras más livianas y dinámicas, como contratos de I+D con la industria. De esta forma, se pueden generar líneas de acción para la adquisición y aplicación del conocimiento de frontera en temáticas estratégicas de la empresa para así, aumentar el valor.

Si la incorporación es adecuada, las ideas innovadoras prosperarán. Ya no basta con la capacidad de reacción, el aprendizaje continuo a nivel corporativo es fundamental para el éxito. Tal como mencionó Thomas Friedman, autor de ‘Gracias por llegar tarde’, quien nos visitó recientemente, “La tecnología evoluciona mucho más rápido que la capacidad del ser humano para adaptarse a los cambios, por tanto debemos estar dispuestos a aprender durante toda nuestra vida, ese es el nuevo pacto social que nos ofrece el mundo”.

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