11 de septiembre de 2026
Jeremy Yap- especialista internacional en tecnología de sostenibilidad agroalimentaria y ecosistemas de innovación con base en Singapur- planteó en su presentación que las organizaciones de hoy no solo deben adoptar tecnologías extranjeras de manera pasiva, sino que el verdadero valor competitivo reside en adaptarlas a su realidad y recursos locales.
“Sólo copiar los formatos que existan en un país, como solución innovadora, no aseguran el éxito en otro territorio, pues cada nación posee regulaciones diferentes y culturas distintas”, confirmó Jeremy en su presentación.
La base de la presentación realizada por Yap, detalló que los problemas complejos no conocen fronteras ni poseen exclusividad, por lo que la comunicación e interacción entre diversos modelos de soluciones son parte fundamental para instaurar innovaciones que impacten en la vida de las personas.
La mega tendencia titulada “Conectar para innovar: colaboración global para acelerar la innovación”, también abordó la mirada que deben tener las compañías a la hora de decidir innovar, y entender en qué áreas hacerlo.
Yep utilizó ejemplos prácticos y reales de implementación de tecnologías innovadoras, lo que sirvió para entender cómo la adaptación de soluciones internacionales, dio los resultados esperados.
Al finalizar la presentación, Cristóbal Hargous- Consultor senior de MJV Technology & innovation, co-fundador del Hub de Innovación y Emprendimiento del MBA UC y mentor de Startup Chile- contó cómo conoció a Jeremy en Singapur y la conversación que tuvieron allá. Como explicó el chileno, “tener una mirada global las empresas pueden ganar mucho mediante no solo la internacionalización de sus negocios, sino como medio de aprendizaje, testeo de productos, intercambio cultural, benchmarks para entender tendencias de mercado, más opciones de alianzas e I+D, entre otros”.
El mensaje de Hargous y Yap, mientras conversaban con Natalia Hevia- Coordinadora de Diseño y Gestión de Productos del Centro de Innovación UC, quien llevó la conversación entre ambos invitados-, mantuvo el mismo centro, señalando que ninguna nación, empresa o individuo puede resolver los grandes desafíos actuales en solitario, y que siempre la cultura de un país es determinante tanto para bien como para mal, a la hora de innovar y adaptar la tecnología existente.